Kratos aprueba con buena nota y pese a esto sabe a poco. Eso significa que estamos mal acostumbrados y que esperamos mucho del espartano de pálida piel. El juego, sublime en su apartado técnico, agrada y se disfruta pero sabe a poco. Notamos la falta de grandes enemigos a los que vencer, notamos la falta de otras armas y notamos la falta de un poco más de “chicha” en el argumento, que pese a algún que otro gran momento, adolece de aportar poquita cosa.