Donde no podemos más que quitarnos el sombrero es en la Banda Sonora del juego. Con la música original de la película, el jugador se ve lleno de vigor y nos carga las pilas para poder aporrear botones sin parar. Lo cierto es que la BSO motiva, sobretodo si has visto la película y con los doblajes originales (la voz de Dilios como narrador, con su rudeza) el juego gana puntos y nos transporta a ese acantilado, llamado Termópilas.