Y eso es lo que conforma la razón de ser de Ratchet & Clank en su primera aparición para la portátil de Sony, el jugar con las medidas y tamaños para entrar por agujeros pequeños, el hacerse grande para acabar con los enemigos. El tamaño importa y mucho, porque por primera vez Ratchet y su casi inseparable Clank son de bolsillo, pero a su vez son grandes, y mucho, porque, sinceramente, El tamaño importa es uno de los títulos más atractivos del catálogo de PSP. Y es que actualmente sólo hay un título de plataformas que pueda hacerle frente en la portátil de Sony: Daxter, otra franquicia que ha dado el salto desde PS2 y que probablemente sea uno de los mejores títulos de esta generación portátil.
La aventura comienza cuando los dos protagonistas, que se encuentran disfrutando de un merecido descanso estival en las afrodisíacas playas de Pokitaru, mojito en mano, tumbados a la bartola, son despertados por una joven fan de Ratchet, quién inocentemente se les acerca pidiendo una fotografía de su ídolo. Ser famoso es lo que tiene, que te acosan vayas donde vayas y resignado ante la ilusión de la impúber admiradora, Ratchet comienza a posar por toda la isla mostrando su estilo. Todo se termina de fastidiar cuando los archienemigos de nuestra pareja, que no descansan ni por Semana Santa, deciden secuestrar a la jovencita, momento en el que, inevitablemente, los protagonistas deben poner punto y final a su descanso.