Nos encontramos ante un videojuego fantástico, sobretodo cuando uno es fan de los juegos de estrategia y táctica y, a parte, eres amante del universo Warhammer. Me gustaría comentar en este apartado dos aspectos, que a mi parecer parecen imprescindible.
El primero de ellos es que nos hayamos ante un juego basado en la franquicia Warhammer 40.000 , de la Games Workshop. El universo neo-gótico que tan bien luce en este juego de mesa de temática futurista ha resultado ser, en los últimos años, bastante interesante para los programadores de videojuegos, que llevan unos años inspirandose en él para ambientar sus títulos.
El segundo punto, no menos importante por ello, es que nos encontramos ante un juego por turnos. Un estilo de juego que se ha prodigado más bien poco ya sea en consolas como en PC’s. Para todos aquellos que pasen la veintena de edad, puede que recuerden una saga de videojuegos basados en ataques alienígenas a la tierra, la saga Xcom. Pues bien, Warhammer 40.000: Squad Command posee una jugabilidad muy similar.
El título de Redlinx y THQ nos envía directamente al mileno 41º. Aquí los soldados más avanzados del futuro, los Marines del Espacio (más concretamente, la facción de los Ultramarines, caracterizados por su color azul intenso) luchan por todo el espacio para contener la amenaza del Caos, que lanza a sus herejes para combatir a la humanidad. Ahora, los deformados soldados de los Portadores de la Palabra están atacando con más fuerza de lo esperado. Una temeraria escuadra de nuestros Marines intentará deshacerse de esta secta adoradora de la Disformidad en una aventura exclusiva para la portátil de Sony. Calidad y buen hacer no le falta a este videojuego, capaz de impresionar a más de un aguerrido jugador.